Durante el Día de campo de granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), Carmina Fandos, de la sección Sensores Remotos y Sistemas de Información Geográfica (SIG), expuso sobre la superficie con soja y maíz para la presente campaña.

Para el relevamiento se analizaron imágenes satelitales Sentinel 2 A, B y C, obtenidas entre enero y marzo del año en curso. A pesar de que la persistente nubosidad durante el trimestre complicó la captura de escenas totalmente despejadas, se lograron capturas que posibilitaron los trabajos de estimación.

En cuanto a la soja, la superficie sembrada se estimó en 174.020 hectáreas, lo que marca un retroceso de un 6,5% respecto de la campaña anterior: una caída de 12.010 hectáreas.

Este descenso fue transversal a los principales departamentos sojeros, con la única excepción de Graneros. Las mermas más acentuadas se localizaron en Burruyacu (6.120 hectáreas) y Cruz Alta (3.610 hectáreas). En las zonas tradicionalmente cañeras, donde la oleaginosa se utiliza bajo el sistema de rotación soja-caña, la tendencia también fue decreciente.

Un factor crítico en estos departamentos ha sido el exceso de agua acumulada en los lotes, lo que derivó en la pérdida de plantas y generó una incertidumbre considerable sobre los rendimientos finales.

Respecto del maíz, la superficie sembrada alcanzó las 91.950 hectáreas, lo que representa un notable incremento interanual del 82,4% (41.530 hectáreas adicionales). Este repunte marca la recuperación de la superficie con maíz tras el fuerte impacto de la chicharrita (Dalbulus maidis) en la campaña 2023/2024, regresando a los valores históricos en las últimas campañas que rondaban las 90.000 hectáreas. El crecimiento fue generalizado en toda la provincia, destacándose los incrementos en Burruyacu (17.290 hectáreas), Leales (7.960 hectáreas) y Graneros (7.270 hectáreas).